CUADERNO DE CAMPO

La esperada inundación


08
Mayo
2016

Tras casi tres meses en los que la totalidad del marjal de l’Albufera ha permanecido en seco, comienzan a inundarse los primeros arrozales que rodean l’Albufera y las zonas próximas al río Xúquer. La dependencia de este espacio natural con el arrozal es incuestionable, la práctica totalidad de las aves acuáticas dependen de este hábitat para poder alimentarse y el mantenimiento de las comunidades de invertebrados acuáticos asociados con este tipo de ambientes de inundación temporal deben superar unos ciclos de sequía que, cada año, parecen ser más prolongados.

Conseguir aunar conservación y producción agrícola sigue siendo un reto en l’Albufera y en la actualidad parece beneficiar exclusivamente a las especies que más capacidad tienen de adaptación a estas condiciones adversas (ánade azulón, gallineta común,…). La disponibilidad de hábitats naturales en los que las aves puedan encontrar unas condiciones óptimas para alimentarse en l’Albufera sigue siendo insignificante. De las 21.120 hectáreas protegidas, algo más de 13.000 hacen referencia a las zonas de cultivo del arroz y apenas 150 hectáreas a las destinadas a la recuperación de hábitats naturales (La Pipa, Milia, La Ratlla, L’Illa o el Racó de l’Olla). El que la práctica totalidad de las aves acuáticas de l’Albufera dependan del arrozal (y de sus ciclos de inundación) para poder alimentarse y sobrevivir sigue siendo un punto débil en la delicada cadena que sustenta este humedal.

Una nueva oportunidad para una famosa águila calzada


10
Abr
2016

Los medios de comunicación escrita se han hecho eco de la reciente liberación de un águila calzada tras recuperarse del disparo que recibió de un cazador en L’Albufera de Valencia (ver noticia).

El águila calzada (Aquila pennata) ha sido una rapaz tradicionalmente rara en L’Albufera de Valencia, donde ni siquiera era previsible verla en época de migración, pese extenderse por el sur de Europa en época de cría y emigrar hasta alcanzar la zona intertropical africana durante la invernada. A partir de 1985 empezaron a verse águilas calzadas en L’Albufera en invierno, lo que resultó ser un fenómeno sin precedentes que también pudo ser registrado en otras localidades meridionales ibéricas. En la actualidad hay varias decenas de ejemplares invernando en L’Albufera y la especie muestra una presencia regular extendida desde agosto a mayo.

Los estudios para mejorar el conocimiento de la biología migratoria de las aves y sus cambios están empezando a utilizar sistemas de localización por satélite, como alternativa al método tradicional de marcar a las aves con anillas metálicas. Poco se podían imaginar los técnicos y colaboradores de SEO/BirdLife, los agentes de Medio Ambiente de la zona y el equipo de dirección técnica del Parque Natural Montes de Málaga, que el águila calzada a la que colocaron un emisor satélite en la campiña oriental malagueña en julio de 2013, a la que llamaron Maruján (más información), marcaría una diferencia en su especie.

Resultó ser la primera de las águilas calzadas marcadas dentro del programa Migra que se quedó a invernar en la Península Ibérica, mientras las demás pasaron el invierno a más de 3.000 km de sus nidos, en áreas de sabana en países como Mali, Mauritania, Niger, Nigeria, Sierra Leona o Guinea (más información). Maruján desarrolló esta singular ruta migratoria durante dos inviernos consecutivos, entre su localidad de cría malagueña y su localidad de invernada valenciana, lo que parece dar a entender que la estrategia individual de modificar la ruta migratoria tradicional de su especie era firme.

Entre las aves migratorias la opción de no seguir las rutas los ancestros puede conducir a una muerte temprana, si no alcanzan un entorno con unas condiciones de confort y recursos que garanticen la supervivencia invernal, o puede acabar resultando una alternativa ventajosa. Los descendientes de estas aves, con hábitos migratorios no convencionales, serán más proclives a replicar esas mismas nuevas rutas migratorias. De este modo, con el tiempo, las aves migratorias modifican sus estrategias de supervivencia.

El águila Maruján recibió un disparo en lo marjales de Sueca del que, afortunadamente, pudo curarse en el Centro de Recuperación de Fauna “La Granja” de la Generalitat Valenciana. Es difícil concebir cómo los cazadores, estando autorizados para matar ciertas aves silvestres en un Parque Natural como el del L’Albufera de Valencia, hayan podido disparar contra un águila. Pero la realidad es obstinada y nos da repetidas muestras de que todavía son muchos quienes disparan a las especies protegidas. Esto es un verdadero estigma para quienes practican la caza y un fracaso para quienes se esfuerzan en preservar nuestra riqueza natural para generaciones futuras.

La aguja colinegra en sus puestos de salida


16
Mar
2016

Con la llegada del mes de marzo las agujas colinegras han aprovechado los últimos marjales inundados de L’Albufera. Antes de secarse por completo el marjal, las agujas se han desplazado por el humedal en busca de comida, siguiendo el descenso de niveles que anticipa las labores agrícolas de preparación del marjal para el cultivo del arroz. Dependiendo de la cantidad de alimento disponible, sus bandos pueden alcanzar aquí varios miles de ejemplares y este año han sido vistas algo más de 2.000 agujas. La mayor parte de estas aves han pasado los últimos meses en humedales africanos situados entre Mauritania, Sierra Leona y Mali. A finales de diciembre pasado hicieron un primer avance hacia el norte, alcanzando la península ibérica, concentrándose en las marismas del Guadalquivir, el estuario del Tajo y las vegas del Guadiana.

La aguja colinegra cría extendida de forma discontinua desde Islandia hasta el lejano oriente ruso, con poblaciones invernantes en Europa, África, Oriente Medio y Oceanía. A pesar de estar ampliamente distribuida y tener una gran población mundial, sus poblaciones han disminuido rápidamente en algunas partes de su área de distribución, principalmente debido a los cambios en las prácticas agrícolas. Se estima que su población mundial está disminuyendo a un ritmo tal que, tras ser evaluada por la UICN, la especie califica como Casi Amenazada (término abreviado oficialmente como NT desde el nombre original en inglés, Near Threatened) en la Lista Roja de Especies Amenazadas. Esta categoría se asigna a las especies que dependen de medidas de conservación para prevenir que entren a alguna de las categorías que denotan amenaza.

A lo largo de su ciclo anual, las agujas colinegras utilizan ambientes húmedos que han sido extensamente transformados por el hombre para su aprovechamiento agrícola, especialmente en Europa. Esta relación de dependencia de la especie con espacios utilizados por el hombre es especialmente intensa en el caso de los arrozales, durante la migración e invernada, y de los pólderes holandeses, durante la temporada de cría.

Con el objetivo de conciliar la conservación de la especie con la actividad económica del hombre, se ha lanzado el proyecto Kening fan ‘e Greide (nombre frisio para la aguja colinegra, que se traduce como “Rey de los Prados”), en defensa de un innovador modelo de agricultura que tiene en cuenta el equilibrio natural de los ecosistemas en los que se desarrolla. Precisamente en el marco de este proyecto se está desarrollando un programa de marcaje coordinado desde la universidad de Groningen, colocando anillas de color para permitir la identificación de los ejemplares mediante la observación directa de los bandos. Algunas de estas aves marcadas son portadoras de un pequeño geo-localizador por satélite, lo que permite conocer la ubicación exacta de estas aves durante sus desplazamientos. La posición reciente de estas aves marcadas se puede consultar aquí y los resultados de este estudio serán de gran utilidad para la adopción de medidas de conservación de la especie. Varias decenas de agujas marcadas han podido ser observadas en los marjales de L’Albufera y dos de estas aves con localizador han pasado algunas semanas aquí, preparándose para alcanzar sus localidades de cría en las próximas semanas.