CUADERNO DE CAMPO

Un correlimos misterioso en La Ratlla


14
Sep
2014

El primer día de septiembre de 2014, pudo ser localizado, en la Reserva Natural del Tancat de la Ratlla (Silla), un correlimos tipo menudo (Calidris minuta) que destacaba, a primera vista, entre el resto de ejemplares presentes. El ave presentaba un plumaje primaveral muy desgastado, con algunas plumas del manto mudadas a invierno. En todo momento se observó asociado con correlimos menudos.

Lo primero que llamó poderosamente la atención, fue el moteado que presentaba el ave por los flancos, llegando incluso a las infracobertoras caudales. Este moteado, cuando se pudo observar al ave con más detalle, no era un simple jaspeado, sino que tenían forma de puntas de flecha en los flancos y zona caudal y en forma de lágrima en el pecho y garganta. Otro rasgo anómalo observado fue el color herrumbre que se extendía más allá del pecho, llegando incluso a los flancos, circunstancia que lo diferenciaba claramente del resto de correlimos menudo, que presentan un collar en la parte superior del pecho muy definido y delimitado. La estructura general del ave parece la de un correlimos menudo, no obstante, al observarlo con detenimiento, se observan ciertas diferencias con esta especie. El pico da la sensación de ser algo más corto y más estrecho en su base, y parece presentar una mayor proyección de primarias o incluso ser algo más paticorto. Otra característica a destacar es el color de las patas, claramente verdosas, en lugar de negras, algo totalmente discordante con correlimos menudo. Estas diferencias, ya no solo en el plumaje del ave, sino estructurales y de color de patas, parecen descartar un correlimos menudo puro con algún tipo de aberración en el plumaje y sugieren la posibilidad de un posible híbrido.

La hibridación entre diferentes especies de limícolas ha sido constatada entre multitud de especies (Principe 1977, Pierce 1984, Jehl 1985, Cox 1990, Millington 1994, Christidis et al. 1996, Jonsson 1996, McLaughlin and Wormington 2000), no obstante, no parece ser un fenómeno que se dé con demasiada frecuencia.

Muy probablemente, estemos ante un caso de hibridación entre dos especies de Calidris, sin embargo, saber a ciencia cierta que dos especies han intervenido parece tarea muy complicada, si no imposible. El tamaño que presenta el ave es pequeño, tipo menudo, Temincki (C. temminckii) o cuellirrojo (C. ruficollis), entre otras especies, no obstante, ciertas características del plumaje, como las marcas en punta de flecha en flancos y popa, el herrumbre en los flancos, así como el color verdoso de las patas, parecen señalar a la única especie que reúne todas estas características, el correlimos acuminado (C. acuminata). Según la bibliografía consultada, no parecen existir hibridaciones constatadas entre el correlimos acuminado y especies de pequeño tamaño tipo menudo, Temincki o cuellirrojo y algunos expertos consultados, no parecen definirse por nada concreto, por lo que desgraciadamente, parece que este correlimos quedará registrado como firme candidato a correlimos no identificado Calidris sp. El ave estuvo presente en la reserva hasta el día 3 de septiembre.

Cualquier comentario o sugerencia sobre este misterioso correlimos será bienvenida (info@birdingalbufera.es).

Texto remitido por: Toni Alcocer


Bibliografía:

Christidis, L., K. Davies, M. Westerman, P. D. Christian, and R. Schodde. (1996) Molecular assessment of the taxonomic status of Cox's Sandpiper. Condor 98: 459-463.

Cox, J. B. (1990a) The enigmatic Cooper's and Cox's Sandpiper. Dutch Birding 12: 53-64.

Cox, J. B. (1990b) The measurements of Cooper's Sandpiper and the occurrence of a similar bird in Australia. South Austral. Orn. 30: 169-181.

Jehl, J. R., Jr. (1985) Hybridization and evolution of oystercatchers on the Pacific Coast of Baja California. Neotropical Ornithology, A.O.U. monograph 36: 484-504.

Jonsson, L. (1996) Mystery stint at Groote Keeten: first known hybrid between Little and Temminck’s Stint? Dutch Birding 18:24-28.

McLaughlin K. A. , and A. Wormington (2000) An apparent Dunlin x White-rumped Sandpiper hybrid. Ontario Birds 18(1):8-12.

Millington, R. (1994) A Mystery Calidris at Cley. Birding World 1994 7(2): 61-63.
Pierce, R. J. (1984) Plumage, morphology and hybridisation of New Zealand Stilts Himantopus spp. Notornis 31: 106–130

Principe W. L., Jr. (1977) A hybrid American Avocet x Black-necked Stilt. Condor 79: 128–129.

Publicado en

Días de fumareles


04
Sep
2014

Pocas veces al año se tiene la oportunidad de observar, simultáneamente, a las tres únicas especies representantes del Género Chlidonias; el fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida), el fumarel común (Chlidonias niger) y el fumarel aliblanco (Chlidonias leucopterus). Se trata de aves que muestran una amplia distribución geográfica y que realizan desplazamientos entre los lugares de reproducción e invernada. En l’Albufera existen referencias históricas como reproductor del fumarel cariblanco, con estimaciones de miles de parejas nidificantes hasta principios de 1970, y algunas citas antiguas que sugieren la nidificación del fumarel común. Ninguna de las tres especies se reproduce, en la actualidad, en este humedal aunque todas ellas mantienen una presencia constante durante la primavera y el verano. Sólo el fumarel cariblanco se presenta con regularidad durante los meses invernales, con una población que apenas supera la docena de individuos. El fumarel aliblanco, de distribución mucho más oriental, es un migrante escaso pero que se está haciendo regular con el paso de los años. La imagen retrata las tres especies de fumareles adultos en transición hacia los plumajes invernales, y aunque la identificación puede no ser sencilla, algunos rasgos diagnósticos nos servirán para poder identificar a cada una de ellas…

La canastera común y el programa de marcaje


02
Ago
2014

La canastera común (Glareola pratincola) es un ave migratoria de tamaño mediano-pequeño perteneciente a la familia Glareolidae, del orden de los Charadriiformes. A diferencia de otras especies de este orden, de hábitos limícolas, pescadores u oportunistas, las canasteras son cazadoras de insectos que capturan en vuelo sobre marismas y humedales mediterráneos, preferentemente al alba y al atardecer. La especie suele llegar a l'Albufera a finales de marzo y alarga su presencia hasta finales de septiembre o principios de octubre, cuando abandona el humedal camino a sus cuarteles de invernada en el África occidental. Por su delicado estado de conservación y las constantes amenazas que afectan a las poblaciones reproductoras, la especie está Catalogada como Vulnerable en el Libro Rojo de las Aves de España.

Apenas existe información sobre el estado de conservación de esta especie en l’Albufera y, con el objeto de mejorar el grado de conocimiento, en el año 2006 se inició el marcaje de ejemplares dentro del programa Calidris del Centro de Migración de Aves de SEO/BirdLife, desarrollado por el actual grupo ornitológico GOTUR. Los datos sobre las lecturas realizados hasta este momento parecen revelar una alta tasa de filopatria de nuestra población, acumulando el 83% de las lecturas, a priori hay un claro sesgo en las poblaciones del sur y oeste de España con las del levante, ya que desde el año 2007 todas las lecturas se corresponde con aves en el este de España, clarificando el bajo intercambio entre poblaciones. Los datos preliminares de las lecturas indican un claro intercambio entre las poblaciones al norte de l’Albufera, como la Marjal dels Moros en Puçol, el Prat de Cabanes y el marjal de Almenara (Castellón) o el delta del Ebro (Tarragona) y en menor medida con localidades localizadas al sur, en Murcia y Alicante. (Ver más información).

La situación de la canastera en l'Albufera es un tanto irregular. Si bien se presenta en números variables todos los años, durante el verano este humedal sirve de zona de concentración postnupcial para aves procedentes de otros núcleos del Mediterráneo, con concentraciones que superan las 300 aves. Dada su preferencia para la nidificación por zonas despejadas de vegetación, extensiones de grava y saladares, y asociándose con pocas especies -el charrancito común sería una de ellas-, la canastera ha visto en los últimos años cómo la inmensa mayoría de lugares adecuados para su reproducción han desaparecido por un motivo u otro. La constante modificación de estos ecosistemas, las molestias humanas y la escasa gestión de conservación sobre sus colonias inciden en la fragmentación de dichas colonias y la pérdida ocasional de puestas.

La especie ha dejado de criar en terrenos incultos de Sueca y Pinedo (una vez retomado su uso), así como de las reservas del Ullal de Baldoví, Tancat de La Pipa y recientemente en el Tancat de Milia, en las cuales las aves aprovecharon las orillas e isletas recién acondicionadas mientras la vegetación palustre no las cubrió por completo. Con esta premisa y con pocas zonas fijas que permitan su reproducción, como las reservas del Racó de l'Olla, el Tancat de La Ratlla o la reserva litoral de La Punta, la canastera no tiene otro remedio que continuar su búsqueda fuera incluso del entorno de l’Albufera, en otros núcleos de reproducción de la costa mediterránea.

Texto remitido por: Pedro Marín, Miguel Piera. Grupo GOTUR