CUADERNO DE CAMPO

Ave de la semana: la cigüeñuela común Himantopus himantopus


14
Jul
2010

A lo largo del verano, y también durante buena parte del año, la cigüeñuela común Himantopus himantopus, se comporta como uno de los limícolas más frecuentes y que con mayor facilidad puede ser observado en arrozales y zonas inundadas de escasa profundidad de l’Albufera. Se trata de un limícola fácil de identificar, que se reproduce de manera habitual en el saladar del Racó de l’Olla, en zonas desprovistas de vegetación de les mates de la laguna y, especialmente, en los arrozales que se extienden a lo largo de todo el marjal, donde llega a encontrar un hábitat óptimo para sacar adelante las puestas.

Es una especie que cuenta con referencias de su presencia en l’Albufera desde antiguo. Marco A. Orellana, en su obra "Catálogo dels Pardals de l'Albufera de Valencia" escrita a finales del s.XVIII, ya describió a esta especie como ave “…de pantja blanca, la esquena de color de cendra, el pico una má de larch; ve per la Primavera, cria en l’Albufera, y s’enva en Octubre…”. Por estas fechas, la camallonga, como se conoce localmente a este limícola, comienza a formar grupos postreproductores de cierta importancia que suelen concentrarse en arrozales baldíos, con cifras que pueden llegar a superar el centenar de aves. Conforme avance el verano, su número se irá haciendo cada vez menor hasta alcanzar los mínimos anuales a lo largo del invierno, periodo en el que el grueso de las poblaciones europeas se desplaza hasta alcanzar los humedales del África intertropical.

Dónde ver aves este mes de julio


04
Jul
2010

Después de un mes de junio con temperaturas algo más bajas de lo habitual y con una media de precipitaciones algo superior a la media de los últimos años, el mes de julio comienza con un marcado ascenso de las temperaturas que podría prolongarse hasta la primera mitad de este mes. Unas condiciones que invitan a salir a ver aves únicamente a primeras horas de la mañana o, mejor aún, a media tarde, con la caída del sol, cuando las condiciones de luz y temperatura pueden hacer mucho más agradables nuestras salidas al campo.

Tras la llegada del verano, en el mes de julio se empiezan a dar las primeras señales evidentes del inicio del paso postnupcial para muchas aves migratorias. Los limícolas constituyen unas de esas de aves que más pronto muestran movimientos hacia el sur, hacia las áreas de invernada, y la primera semana de este mes ya puede ser excelente para su observación. Los arrozales baldíos y lagunas someras como las del Racó de l’Olla, así como los tancats de La Ratlla, Milia o La Pipa, pueden ser los mejores lugares para ver salir a ver aves por estas fechas. Aún es pronto para saber donde se localizarán los arrozales baldíos que ofrecerán abundantes invertebrados para la alimentación de las aves migratorias y que tantas observaciones interesantes de aves suelen ofrecer cada año. De momento, ya parecen haber arrozales sin cultivo cerca de la casa dels Catalans, accediendo desde la carretera de Sollana y en el camí d’Utxana, cerca de La Llonga, en Sueca.

El arrozal es, sin duda, el hábitat más recomendado para observar aves en julio. Además de las aves presentes en los campos baldíos que podamos encontrar, podremos observar un buen número de garzas (garza imperial, garcilla cangrejera, martinete común,…), pagazas, fumareles y otras muchas aves en busca de alimento.

El mar puede ser otro de los lugares excelentes para seguir viendo aves, especialmente por las tardes, con el sol de espalda y la constante brisa marina, lo que nos puede dar alguna que otra sorpresa. Pardelas cenicientas y los primeros flujos de gaviotas y charranes en paso hacia el sur, podrán ser registrados a lo largo de este mes frente a las playas.

El Morito común vuelve a criar en l’Albufera después de 16 años


23
Jun
2010

Después de un periodo prenupcial con una destacada presencia de morito común Plegadis falcinellus en l’Albufera, con cifras casi sin precedentes de más de un centenar de ejemplares a lo largo del mes de marzo (ver más información), su observación regular durante la primavera parece haberse materializado con la reproducción de al menos una pareja en una de las colonias de garzas localizada en la laguna de l’Albufera. La comprobación de su cría se corresponde con la observación de una pareja, atendiendo a dos pollos completamente desarrollados, realizada durante el seguimiento de las colonias de aves reproductoras llevado a cabo desde la Oficina de Gestión Técnica del Parc Natural de l’Albufera y el Servicio Devesa-Albufera.

Hacía más de 15 años que el morito común o Picatort, como se le conoce localmente, no se reproducía en l’Albufera. El único dato de cría reciente se corresponde con la nidificación de dos parejas en 1993 y una en 1994, precisamente en dos temporadas en las que una extensa superficie de arrozales del tancat de Zacarés quedó baldía y sin cultivar para favorecer la regeneración de hábitat palustre.

El morito común desapareció como reproductor en España a mediados del siglo XX y su cría no se reanudó hasta el caso detectado en 1993 en l'Albufera de Valencia. En 1996 se establecieron núcleos de cría en Doñana y desde entonces la población reproductora en la península Ibérica ha ido aumentando progresivamente. En la actualidad nidifica en las marismas del Guadalquivir (Sevilla), el delta de l’Ebre (Tarragona) e irregularmente en los humedales del sur de Alicante (El Hondo y las salinas de Santa Pola), con una población total que supera las 500 parejas. Sin duda una buena noticia para una especie catalogada como Vulnerable en el “Libro Rojo de las Aves de España”.

Observación comunicada por: Carlos Oltra