CUADERNO DE CAMPO

Un primer temporal de mar


20
Mar
2015

Tras un largo periodo de ausencia de precipitaciones, y con el inicio de la primavera, la situación meteorológica parece confirmar unos días caracterizados por las lluvias y el fuerte viento del este y noreste. El primer temporal del este de 2015. Y todo gracias a una depresión localizada en el norte de África, que favorece la entrada de vientos de procedencia marítima, y a un embolsamiento de aire frío que parece garantizar la inestabilidad en el tiempo hasta mitad de la próxima semana. De momento las precipitaciones no parecen ser importantes pero si la fuerza del viento, que ha llegado a superar los 30 km/h.

Los vientos fuertes de llevant (este) y de gregal (noreste) suelen ser los responsables de la aparición de grupos de gaviotas y charranes en zonas del litoral, en especial de gaviota cabecinegra y gaviota de audouin, y en estas mismas fechas, comenzado ya el paso pre-nupcial de migrantes, suele propiciar grandes concentraciones de hirundínidos (golondrinas y aviones) que, recién llegados de zonas con un clima mucho más acogedor, tratan de hacer frente a la irrupción inesperada del frío en los últimos días del invierno resguardándose en zonas poco expuestas o protegidas del viento.

Lanzarse a observar aves en estas condiciones puede resultar poco provechoso ya que, en jornadas como estas, la fuerza del viento hace extremadamente complicada la observación de aves. Sin embargo, se puede ser testigo de lo duro y complicado que resulta sobrevivir a los largos desplazamientos que realizan las aves desde los lugares de invernada, localizados incluso en regiones centrales y del sur de África, hasta los de nidificación, donde permanecerán un breve espacio de tiempo.

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Lo que podría llegar a ser…


12
Feb
2015

Imágenes como las que podemos disfrutar estos últimos días en zonas del marjal de Alfafar nos hacen pensar en lo distinto que sería todo si, una actividad como la caza, no condicionara de forma tan decisiva la presencia de aves en l’Albufera. Ha sido finalizar el periodo cinegético y empezar a registrarse las concentraciones más importantes de especies como flamenco común o morito común en zonas del marjal donde, hasta el momento, su presencia parecía vetada. Los efectos que la caza tiene en la población de aves acuáticas en l’Albufera son incuestionables, a la muerte directa por disparos (tanto de especies cinegéticas como las que no lo son) se le suma el efecto devastador de la caza furtiva y las molestias que la propia práctica de la caza tiene para la tranquilidad de las aves.

La práctica totalidad del marjal que rodea a l’Albufera, las zonas de cultivo del arroz que en invierno permanece temporalmente inundado, queda incluida en los muchos acotados cinegéticos declarados en el parque natural. De las más de 13.000 hectáreas de arrozal, apenas 700 hectáreas se corresponden con Áreas de Reserva Cinegética según la normativa del Parque Natural (un PRUG que se encuentra en proceso de revisión). Esta superficie, a la que habría que sumar la de las más que discutibles zonas de reserva que tiene que delimitar cada uno de los cotos de caza (muchas de las cuales hace referencia zonas de huerta o áreas próximas a núcleos urbanos o polígonos industriales), apenas representa el 5% de la superficie de arrozal. Sin embargo, si se tiene en cuenta las zonas de reserva que permanecen inundadas un periodo largo de tiempo (más de tres meses), la cifra es todavía más reducida, ya que apenas 120 hectáreas (menos del 1% de la superficie de arrozales del parque natural) cumplen estas condiciones. Con todo, apenas un 1% de los arrozales del parque natural de l’Albufera se corresponde con zonas de reserva que permanecen inundadas más de tres meses…las cifras hablan por sí solas.

La capacidad de acogida para las aves acuáticas en l’Albufera depende casi exclusivamente de las condiciones de brinda el arrozal, un ambiente inundado en el que las aves pueden encontrar una oferta amplia de alimento. La gran lámina de aguas libres de l’Albufera, que también es área de reserva, apenas cumple un papel de zona de descanso para miles de anátidas que, con resignación, sortean los días de caza a la espera de mejores condiciones en el marjal. El resto de reservas (la mata de El Fang, el racó de l’Olla, los tancats de la Pipa, Milia, l’Illa o la bassa de sant Llorenç) apenas suman 150 hectáreas de superficie (el 0,7% del espacio protegido).

Se hace difícil imaginar cómo podría llegar a ser l’Albufera si contara con un amplio espacio de marjal inundado durante varios meses y libre de la actividad cinegética. El hecho de que pueda acoger cifras tan destacadas de morito común (más de 1.800 aves) o de flamenco común (más de 2.000 ejemplares) y un total de aves acuáticas por encima de los 70.000 individuos (incluyendo garzas, anátidas, limícolas y gaviotas), nos da una idea del extraordinario potencial que este tipo de hábitat podría tener para las aves acuáticas. Desgraciadamente, y a día de hoy, sigue resultando difícil ver imágenes como la de los flamencos y pensar que pueda tratarse de l’Albufera de Valencia.

Primer temporal de poniente del año


31
Ene
2015

Tras un largo periodo sin grandes cambios atmosféricos, desde el día de ayer se está dejado notar, con bastante fuerza, la entrada de vientos del oeste asociados con una profunda depresión localizada en el centro y norte de Europa. Para los próximos días, esta misma situación parece asegurar vientos persistentes y fuertes (las rachas alcanzadas hoy han superado los 100 km/h en algunas zonas) y un descenso de las temperaturas a partir del próximo domingo. Una situación de ponientes fuertes que podría mantenerse a lo largo de la próxima semana.

La observación de aves con vientos tan marcados, es sin duda, complicada e incluso molesta. Sin embargo, este tipo de situaciones adversas suelen propiciar cambios importantes en las aves que se presentan en una determinada zona, con observaciones de especies ocasionales que se pueden llegar a ver arrastradas por la extrema fuerza del viento. Habrá que estar atentos a la llegada de nuevos invernantes y a los próximos cambios que puedan producirse tras el paso de este primer temporal de 2015.

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