Las semanas que transcurren al final del verano en l’Albufera de Valencia suelen resultar excelentes para la observación de aves, y más si se tienen en cuenta las condiciones atmosféricas que nos han acompañado a lo largo de las últimas jornadas, marcadas por un potente anticiclón en el atlántico europeo que ha favorecido la entrada de vientos del noreste. Además, las recientes observaciones de divagantes orientales como la lavandera cetrina Motacilla citreola en l'Albufera y otras localidades del Mediterráneo, parecen haber configurado un escenario muy interesante para prestar una especial atención a todas las aves presentes en nuestras salidas al campo.
La tarde del 17 de septiembre, sobre las 17:00 horas, en una de las visitas que frecuentemente se viene realizando a la reserva natural de La Ratlla (Silla) pudo ser observado un aguilucho volando a media altura sobre los arrozales cercanos a esta zona y posteriormente cicleando y ganando altura sobre el observador, hasta perderse en dirección W. Los rasgos anotados, tanto en el plumaje, como en la estructura del ave, parecen confirmar que se trata de un ejemplar joven de aguilucho papialbo Circus macrourus, una especie propia del Este de Europa y Asia que se presenta accidentalmente en la península Ibérica.
A pesar de la brevedad de la observación, apenas cinco minutos, fueron identificados muchos de los caracteres diagnósticos de esta especie que permiten separarlo de especies similares como el aguilucho cenizo Circus pygargus o el aguilucho pálido Circus cyaneus, ambas presentes en migración en l'Albufera. El ejemplar continuó tomando altura trazando círculos pequeños, siempre en solitario, y causando cierto revuelo en las aves presentes en los campos inundados de La Ratlla. Pasado este tiempo, el ave se fue alejando en dirección W, hasta que fue difícil distinguirlo. La observación se encuentra pendiente de homologación por el Comité de Rarezas de la SEO, de ser aceptada supondría la primera cita para l’Albufera.
Observación realizada por: Bosco Dies
El primer día de septiembre ha traído una de las observaciones más esperadas del paso postnupcial. A primeras horas de la mañana ha podido ser observada, en la Reserva Natural de La Ratlla (Silla) un ejemplar de lavandera cetrina Motacilla citreola. El ave, muy probablemente una hembra adulta, permanecía alimentándose continuamente en uno de los márgenes de los campos inundados de la reserva, junto con otras tres lavanderas boyeras, pero sin llegar a estar asociadas con ellas.

Esta lavandera se distribuye ampliamente por Eurasia, nidificando desde el Este de Europa hasta el noroeste de China y gran parte de Siberia. En Europa occidental, se comporta como un divagante, aunque es observado en números variables todos los años y ha sido registrado ya en un gran número de países, incluida España. En l’Albufera fue observada por primera vez en el año 2005 y desde entonces ha sido registrada en tres ocasiones más, todas en el mes de septiembre. Curiosamente de las cuatro observaciones realizadas hasta la fecha sólo una se ha correspondido con un ejemplar joven, tratándose el resto de hembras adultas. Observación pendiente de homologación por el Comité de Rarezas de la SEO, de ser aceptada supondría la cuarta observación para l’Albufera.
Observación realizada por: Bosco Dies y Toni Alcocer
Esta misma mañana ha podido ser observado, en la Reserva Natural del Racó de l’Olla, un ejemplar de andarríos del Terek Xenus cinereus. A primeras horas de la mañana y durante un periodo largo de tiempo, este ejemplar ha permanecido recorriendo una de las islas de la reserva natural, alimentándose en solitario y perseguido ocasionalmente por varios juveniles de gaviota reidora. Existen apenas cinco observaciones previas de esta especie en l’Albufera, siendo la primera del año 2000 y todas realizadas entre los meses de junio y octubre. De ser homologada se convertiría en la sexta cita y la tercera que se realiza en el Racó de l’Olla.

El andarríos del Terek es un limícola típico de la taiga, que se reproduce en el extremo oriental de Europa, desde Finlandia, Bielorrusia y Ucrania hasta la parte más occidental de Siberia. Se trata de una especie altamente migradora, que se desplaza desde los lugares de cría hasta los cuarteles de invernada localizados en áreas costeras al sur del continente africano, el sur de Asia, Indonesia y norte de Australia. En la península, atendiendo al libro “Aves Raras de España” editado por Lynx Edicions, se viene presentando todos los años desde 1990, mayoritariamente en la mitad oriental y con un mayor número de registros durante el paso postnupcial. La llamativa coloración de las patas, y el pico largo y curvado hacia arriba son rasgos muy concretos que permiten la asignación concreta de esta especie siberiana.
El verano parece iniciarse con una primera observación de un limícola del que apenas existían observaciones en l’Albufera. Sin duda, el paso postnupcial que está a punto de iniciarse, dará más de una sorpresa a lo largo de los próximos meses. La observación se encuentra pendiente de ser homologada por el Comité de Rarezas de la SEO.
Observación realizada por: J. Ignacio Dies