2008 17 Septiembre

Lluvia de correlimos pectoral

Como viene sucediendo estos últimos años, el final del mes de agosto y la primera mitad de septiembre suele traer una de las especies mas esperadas del paso postnupcial. Se trata del correlimos pectoral Calidris melanotos, un limícola que cada año viene registrándose con mayor frecuencia en Europa y, particularmente, en la Península Ibérica.

Estos primeros días de mes se han caracterizado por una llegada sin precedentes de aves juveniles de correlimos pectoral en diferentes lugares de España, donde la especie tiene consideración de rareza. Se han contabilizado más de 17 ejemplares, con grupos de hasta cinco aves en Asturias o cuatro en el delta de l’Ebre en apenas unos días (ver Noticiario de Septiembre 2008 en RBS). L’Albufera también ha sido testigo de la presencia de esta especie y desde el inicio del paso postnupcial, a mediados de julio, han podido ser observados hasta tres ejemplares adultos. Conforme avanza el verano, le toca el turno a las aves juveniles que retrasan su migración postnupcial respecto a la de los adultos, de manera similar a como hacen otras especies limícolas. De este modo, el pasado 6 de septiembre se observó un primer ejemplar joven de la temporada, seguida de la observación de otras tres aves diferentes, todas ellas jóvenes, en arrozales baldíos de Silla y la R.N. de la Ratlla y finalmente la observación de hasta seis aves a partir del 15 de sptiembre (Ver Noticiario).

El correlimos pectoral es el más frecuente de los limícolas considerados como divagantes en Europa y nunca había sido observada en tan elevado número en l'Albufera de Valencia. Esta especie se reproduce en gran parte de la tundra ártica del hemisferio Norte, desde el oeste de Siberia hasta la parte atlántica de Norteamérica y pasa el invierno en Sudamérica y buena parte de Australia, Tasmania y Nueva Zelanda. Según se recoge en el libro "Aves raras de España" (Lynx edicions), hasta hace unos años, las citas europeas de esta especie se asociaban con aves procedentes de América, pero el elevado número de observaciones en Europa y el incremento del número de registros en los últimos años, incluso en el continente africano, ha llevado a postular que buena parte de estas citas puedan tener un origen siberiano…