Dónde ver aves este mes: AGOSTO
Los arrozales baldíos son, sin duda, lugares muy adecuados para la observación de este grupo de aves. Este año existen campos con estas características en Sueca (partidas de La Malva, La Partideta y Els Bassals) y Sollana (Trullàs, La Tancada) y la reserva natural de La Ratlla (Silla) es otro de los lugares muy aconsejables. Lo mejor que se puede hacer en estos casos es observar detenidamente estos lugares, evitando salir del vehículo, ya que de esta manera se puede lograr una mayor aproximación a las aves y se evitan molestias y el revuelo de las aves. En estos mismos lugares suelen darse también buenas cifras de fumareles, gaviotas y anátidas, con especies como el cuchara europeo y la cerceta carretota que suelen dar cifras en ocasiones destacadas.
En estas semanas son también muy llamativos los dormideros postnupciales de hirundínidos (aviones y golondrinas) y también de lavanderas como la boyera, que forma las mayores concentraciones anuales en l’Albufera. Es también un buen periodo para la observación de paseriformes que inician también estos desplazamientos dispersivos tras la nidificación. Es también un buen momento para poder observar ciertas especies de rapaces como el águila pescadora o el aguilucho cenizo, cuya presencia suele registrarse a lo largo de la segunda mitad de este mes.
El mar es también otro de los lugares en los que la observación de aves puede resultar más animada, especialmente por la tarde y con vientos con cierta intensidad de procedencia marítima. A lo largo del mes suele registrarse el paso de gaviotas, charranes, fumareles y pardelas (especialmente de pardela cenicienta) hacia el atlántico y la llegada de aves procedentes de este mismo lugar, como págalos y alcatraces que suelen registrarse a finales de este mes entrando hacia el Mediterráneo.
