2009 08 Septiembre

Dónde ver aves este mes: AGOSTO

El mes de agosto comprende uno de los periodos del año más interesantes para la observación de aves. Una vez finalizado el periodo reproductor para una gran cantidad de aves en Europa, muchas especies han empezado su desplazamiento postnupcial desde las localidades de cría hacia los cuarteles de invernada. Uno de los factores que parece incidir en el desplazamiento de estas aves es la menor duración del día, fenómeno que se hace cada vez más evidente conforme avanza el mes. Se trata de un mes excelente para la observación de limícolas. A lo largo de las próximas semanas es posible observar un gran número de especies y una gran variedad de plumajes, por lo que resulta un momento idóneo para profundizar en la identificación de este grupo de aves que, en más de una ocasión, pueda dar más de un quebradero de cabeza.

Los arrozales baldíos son, sin duda, lugares muy adecuados para la observación de este grupo de aves. Este año existen campos con estas características en Sueca (partidas de La Malva, La Partideta y Els Bassals) y Sollana (Trullàs, La Tancada) y la reserva natural de La Ratlla (Silla) es otro de los lugares muy aconsejables. Lo mejor que se puede hacer en estos casos es observar detenidamente estos lugares, evitando salir del vehículo, ya que de esta manera se puede lograr una mayor aproximación a las aves y se evitan molestias y el revuelo de las aves. En estos mismos lugares suelen darse también buenas cifras de fumareles, gaviotas y anátidas, con especies como el cuchara europeo y la cerceta carretota que suelen dar cifras en ocasiones destacadas.

En estas semanas son también muy llamativos los dormideros postnupciales de hirundínidos (aviones y golondrinas) y también de lavanderas como la boyera, que forma las mayores concentraciones anuales en l’Albufera. Es también un buen periodo para la observación de paseriformes que inician también estos desplazamientos dispersivos tras la nidificación. Es también un buen momento para poder observar ciertas especies de rapaces como el águila pescadora o el aguilucho cenizo, cuya presencia suele registrarse a lo largo de la segunda mitad de este mes.

El mar es también otro de los lugares en los que la observación de aves puede resultar más animada, especialmente por la tarde y con vientos con cierta intensidad de procedencia marítima. A lo largo del mes suele registrarse el paso de gaviotas, charranes, fumareles y pardelas (especialmente de pardela cenicienta) hacia el atlántico y la llegada de aves procedentes de este mismo lugar, como págalos y alcatraces que suelen registrarse a finales de este mes entrando hacia el Mediterráneo.