2009 12 Septiembre

Un día de Grullas

El fuerte viento del Noroeste de estos últimos días, conocido localmente como de mestral o vent de Llarg, ha arrastrado esta mañana a un gran número de grullas a muchas localidades de nuestra geografía. A muy pocas personas se les debe haber pasado por alto la presencia de estos grupos que, a duras penas, trataban de tomar altura combatiendo el fuerte viento y emitiendo su característico trompeteo. A lo largo de la mañana han podido ser observados diferentes grupos en l’Albufera que podrían haber alcanzado las 150 aves, un máximo del que no parecen existir precedentes. Esta misma especie ha sido observada en números elevados en otras localidades de Valencia y también en Castellón, donde parecen haberse registrado un total de casi 1.200 aves, en apenas unas horas, en Almenara y Xilxes (comunicado por Jose Bort).

Aunque hasta hace poco las observaciones prenupciales de esta especie eran muy escasas en nuestra geografía, los últimos años parece estar haciéndose regular la observación de grupos de grulla común Grus grus en paso hacia los cuarteles de cría localizados en el norte de Europa. Es, con estas situaciones de vientos fuertes del oeste y noreste, cuando mayor número de registros se obtienen en localidades del litoral como las nuestras, muy alejadas de su ruta principal de migración que discurre por el interior oriental de la península Ibérica. La grulla común es un migrador diurno que habitualmente suele realizar el desplazamiento en grandes grupos, concentrándose durante la migración, en localidades tan emblemáticas como la laguna de Gallocanta (Zaragoza), donde llegar a congregarse más de 20.000 aves. Sin duda el fuerte viento afecta de manera muy marcada al desplazamiento de estas grandes aves que se ven empujadas hacia el litoral; un ejemplo más de lo duro y conmovedor que puede llegar a resultar el largo viaje de retorno para las aves migradoras.