¿Una imagen para el recuerdo?
Estos últimos inviernos, apenas han podido observarse campos cubiertos por esta planta que, a pesar de desarrollarse bajo el agua en buena parte del marjal, no llega a florecer debido al adelanto de los trabajos de fangueo de los campos de arroz y, muy probablemente, a la menor duración de la inundación invernal del marjal que se ha ido produciendo con los años. La presencia de esta comunidad botánica en los arrozales constituye un elemento muy valioso para la conservación de una rica biodiversidad del marjal. Al abrigo de estas plantas acuáticas se desarrolla una rica comunidad de invertebrados que proporcionan una gran cantidad de alimento a muchas aves y a otros muchos vertebrados (peces, anfibios, reptiles,…). Si parte de las ayudas económicas que recibe la agricultura desde la Unión Europea van destinadas a compensar el destacado papel que cumplen determinados cultivos en la preservación del medio ambiente debería velarse porque, efectivamente, el cultivo del arroz siga siendo garantía de un hábitat acuático bien conservado.
