2010 04 Mayo

Lluvia de migrantes con el primer temporal de mayo

A lo largo del año, en un territorio como el nuestro en el que los fenómenos atmosféricos adversos son puntuales, tenemos pocas opciones para ser testigos de lo emocionante que puede llegar a resultar el fenómeno de la migración en las aves. La marcada inestabilidad de esta jornada, caracterizada por una depresión situada al norte de las islas Baleares que ha favorecido lluvias persistentes y la entrada de vientos del noreste, ha venido acompañada de una fuerte caída de migrantes que se han visto obligados a detenerse, por un tiempo, a la espera de una mejora de las condiciones atmosféricas que les permita continuar con su viaje.

En situaciones como esta, cualquier zona arbolada o margen de camino, huerta y acequia, puede servir de refugio temporal en el que poder recuperar fuerzas y alimentarse de los muchos insectos que han ido proliferando estas últimas semanas. Las especies que más parecen haberse visto afectadas por este temporal de primavera son el papamoscas cerrojillo, el papamoscas gris, el mosquitero musical y el colirrojo real, acompañados por otras especies algo más escasas, como las currucas mosquitera y zarcera o el bisbita arbóreo, y de migrantes escasos como el mosquitero silbador, el zarcero bereber o el escribano hortelano. Unas condiciones excelentes para poder registrar un buen número de especies y quién sabe si alguno de los esperados migrantes orientales que, de otra manera, pasarían inadvertidos en su desplazamiento hacia los lugares de cría localizados más al norte.