Una gallineta portadora de anilla metálica
En el momento de su marcaje, la gallineta se encontraba en su primer año de vida, al mostrar un plumaje propio de las aves jóvenes. Por lo tanto, podemos saber que esta gallineta se encuentra a punto de cumplir su octavo año de vida (un lapso de 2.826 días entre la colocación de la anilla y su reciente lectura). Los datos biométricos medidos durante su marcaje permiten suponer que se podría tratar de una hembra, al ser de menor tamaño que los machos. La observación duró unos pocos minutos, hasta que la gallineta se adentró en una masa de carrizo, tras una breve escaramuza que se podría interpretar como disputas territoriales con otros ejemplares e indicar sus intenciones de criar en la zona.
La gallineta común es conocida localmente como polla d’aigua y sus movimientos migratorios todavía son poco conocidos. Es una especie ampliamente extendida por Eurasia, África y América y se sabe que las poblaciones de la raza presente en Europa son sedentarias en el sur y más migratorias cuanto más al nordeste del continente, algunas desplazándose hasta el África subsahariana en invierno. Se han anillado relativamente pocas gallinetas en España (4.480 hasta 2007) y son muy pocas las recuperaciones obtenidas (apenas 58 hasta ese mismo año).
Se trata de una especie abundante, con poblaciones aparentemente estables o en ligero declive en Europa, y sin duda es muy común en l’Albufera, donde abunda en distintos ambientes, especialmente en los arrozales. Es precisamente en los marjales de l’Albufera donde la especie es cazada masivamente, sin control administrativo y sin cupos que limiten el número de capturas. La especie goza de mala reputación entre los arroceros, al aprovechar el arrozal para alimentarse, sin embargo tiene una dieta omnívora y todavía desconocemos el alcance de su posible papel en el control de plagas del arroz, al consumir cangrejo rojo y una amplia variedad de invertebrados acuáticos, incluidos moluscos, y semillas de un buen número de plantas adventicias.
Acabamos de aprender algo más. Una gallineta anillada como joven permanecía en el mismo sitio ocho años después, durante la temporada de cría, consumiendo algas verdes filamentosas en una laguna salobre. Una pieza del gran puzzle que nos podría ayudar a conocer como entendernos mejor con esta especie.
