Por fin, un primer paso hacia el invierno
De momento es pronto para comprobar cómo esta primera irrupción del frío europeo puede afectar a las aves. Hasta la fecha la llegada de migrantes e invernantes a l’Albufera parecía ser algo más modesta de lo habitual, con cifras todavía bajas de muchos de los invernantes más frecuentes y numerosos. De cualquier forma, una de las variables que más podría condicionar la presente invernada de aves acuáticas en l’Albufera tiene que ver con el retraso registrado en la inundación de los arrozales. A mediados del mes de noviembre, una extensa superficie del marjal de Sueca, Sollana, Silla, Catarroja Algemesí o Massanassa permanece aún en seco y la escasez de precipitaciones este otoño ha reducido la superficie inundada, casi exclusivamente, a las zonas en las que se localizan los vedas de caza de Cullera, Sueca, Sollana y Silla.
