Un primer temporal de mar
Los vientos fuertes de llevant (este) y de gregal (noreste) suelen ser los responsables de la aparición de grupos de gaviotas y charranes en zonas del litoral, en especial de gaviota cabecinegra y gaviota de audouin, y en estas mismas fechas, comenzado ya el paso pre-nupcial de migrantes, suele propiciar grandes concentraciones de hirundínidos (golondrinas y aviones) que, recién llegados de zonas con un clima mucho más acogedor, tratan de hacer frente a la irrupción inesperada del frío en los últimos días del invierno resguardándose en zonas poco expuestas o protegidas del viento.
Lanzarse a observar aves en estas condiciones puede resultar poco provechoso ya que, en jornadas como estas, la fuerza del viento hace extremadamente complicada la observación de aves. Sin embargo, se puede ser testigo de lo duro y complicado que resulta sobrevivir a los largos desplazamientos que realizan las aves desde los lugares de invernada, localizados incluso en regiones centrales y del sur de África, hasta los de nidificación, donde permanecerán un breve espacio de tiempo.
