Malvasías en l'Albufera
La segunda quincena de julio y la primera semana de agosto han venido marcadas por una llegada sin precedentes de malvasía cabeciblanca Oxyura leucocephala, una anátida de la que apenas existen citan en l’Albufera. De momento, son ya cinco los ejemplares diferentes registrados y todos muestran un aspecto propio de las aves jóvenes o de hembras adultas (se trata de plumajes que pueden llegar a ser muy complicados de diferenciar).
La reproducción de charranes con aspecto de charrán elegante en l’Albufera a lo largo de 2012
Un año más, a lo largo de 2012 se ha vuelto a verificar la reproducción de una pareja de charranes con aspecto de charrán elegante Sterna elegans en la reserva natural del Racó de l’Olla. En esta ocasión los dos ejemplares (uno de ellos observado todos los años desde 2006) han logrado sacar adelante un joven que, en el último momento, presentaba una lesión en el ala que le impedía volar con normalidad. Recientemente, Ambos ejemplares adultos parecen haber sido registrados en diferentes localidades de la península Ibérica, concretamente en las salinas de Cádiz y en el delta del Llobregat (Barcelona), sin que parezca haberse registrado el ejemplar joven en ninguna de estas zonas.
El verano sigue adelante
Mediados de julio suele marcar el principio del fin del periodo reproductor de muchas aves. La mayoría de larolimícolos (charranes y gaviotas fundamentalmente) ya han abandonado las colonias de cría y es un periodo en el que resulta fácil observar otras muchas aves adultas acompañando a su prole en la búsqueda de alimento, tanto en el mar, como en los arrozales o lagunas de l’Albufera.
Un morito con diez años de edad
Una nueva observación que nos proporciona información sobre aves marcadas con anillas de lectura a distancia. El morito común Plegadis falcinellus, es un ave perteneciente a la familia de los Ibis que se reproduce en unas pocas localidades europeas. Se trata de una especie muy rara hasta hace unos años en l'Albufera, cuyas poblaciones reproductoras europeas han ido aumentando su número. Esta situación, unido a la creación de lugares favorables para la alimentación de la especie durante el período de secado de los arrozales, como el Tancat de La Pipa, ha favorecido una presencia regular a lo largo de todo el año en l’Albufera, que ha culminado con la reproducción de 21 parejas en 2011 y la presencia de cerca de 600 ejemplares durante el final del invierno pasado.
El marcaje de aves con marcas especiales de lectura resulta un método efectivo en el registro y seguimiento de determinadas especies. La colocación de una anilla con un código alfanumérico, que puede ser leído a distancia, supone una herramienta muy valiosa y sencilla que permite mejorar el conocimiento sobre un buen número de especies y de poblaciones determinadas de aves, algunas de las cuales pueden estar amenazadas o mostrar un estado de conservación desfavorable. Conocer las rutas de migración, las localidades de cría o de invernada, la longevidad de esta especie y supervivencia de las aves suponen elementos esenciales para poder diseñar y aplicar medidas de conservación acertadas.
Una observación de garceta dimorfa muy esperada
Tras más de diez años de ausencia, ayer pudo ser localizado por Mateo y Luís Aleixos, un ejemplar de garceta dimorfa mostrando rasgos propios de la subespecie E. gularis gularis. Se trata de un ave completamente oscura (a excepción de la garganta), que ha sido observada alimentándose, junto con otras garcetas, en arrozales de la partida de El Brosquill (Cullera), al sur del río Xúquer.