Se repite un año más la presencia de un charrán con el pico de color naranja en l’Albufera de Valencia. Este ejemplar es portador de una anilla metálica que le fue colocada en las marismas del Odiel (Huelva) en 2002, y también de una anilla amarilla en una de sus patas, colocada para posibilitar su identificación a distancia tras ser recapturado en 2006 en l’Albufera. A partir de esta marca, visible en el tarso izquierdo, ha sido posible identificar este mismo ejemplar y confirmar su presencia en distintas localidades del litoral del Mediterráneo ibérico durante los pasos migratorios. Hasta la fecha no se ha podido determinar con seguridad la especie a la que pertenece este charrán que empieza a resultar familiar durante las temporadas de cría en l’Albufera.
Tras un pasado año con una total ausencia de citas, la tarde del pasado 16 de mayo de 2010 pudo ser identificado, en unas zonas inundadas del tancat de Milia (Sollana), un ejemplar de correlimos pectoral Calidris melanotos, un divagante originario del Noreste de Asia y Norte América que viene registrándose los últimos años en l’Albufera.
Se trata de uno de los migrantes orientales de larga distancia más esperados a lo largo de la primavera. Es un bisbita típico de prados y pastizales húmedos y encharcados, que suele presentarse casi todos los años en zonas de huerta y el marjal de l’Albufera, aunque en muy reducido número y casi exclusivamente durante el paso prenupcial (desde mediados de abril hasta la primera mitad de mayo). Este mes es, sin duda, el mejor periodo del año para dar con el bisbita gorgirrojo Anthus cervinus, una especie que se reproduce en localidades al norte del Círculo Polar Ártico, en una estrecha franja de superficie que discurre desde el norte de Europa al extremo occidental de Alaska. En su largo desplazamiento hacia sus cuarteles de invernada, este migrante alcanza el continente africano al sur del Sahara y el sureste de Asia.
Comienza la inundación del marjal
Con algo de retraso en relación con otros años, a lo largo de esta última semana se ha iniciado el periodo de inundación del marjal que rodea la laguna de l’Albufera de Valencia. Los arrozales que primero han quedado cubiertos por el agua se localizan en partidas del marjal de Silla (tancats dels Calvos, l’Adela,…) localizados más al sur, hasta La Ratlla y zonas próximas a El Palmar (L’Estell, l’Establiment, Malta, El Campot,…), donde un mayor número de aves empiezan a concentrarse. A partir de esta semana, se iniciará la llegada de aguas desde el Xúquer, a través de las acequias majores de Sueca y Cullera y que darán lugar a la inundación de las zonas de marjal de Sueca (Campanar), Sollana, Algemesí y Albalat de La Ribera.
Lluvia de migrantes con el primer temporal de mayo
A lo largo del año, en un territorio como el nuestro en el que los fenómenos atmosféricos adversos son puntuales, tenemos pocas opciones para ser testigos de lo emocionante que puede llegar a resultar el fenómeno de la migración en las aves. La marcada inestabilidad de esta jornada, caracterizada por una depresión situada al norte de las islas Baleares que ha favorecido lluvias persistentes y la entrada de vientos del noreste, ha venido acompañada de una fuerte caída de migrantes que se han visto obligados a detenerse, por un tiempo, a la espera de una mejora de las condiciones atmosféricas que les permita continuar con su viaje.
Reaparece la gaviota pipizcan
Tras un alarga ausencia, y a pesar de las visitas regulares realizadas a los lugares en los que fue identificada por primera vez, la gaviota pipizcan Larus pipixcan pudo ser relocalizada el pasado 22 de abril en las instalaciones de FERVASA localizadas en las inmediaciones de Quart de Poblet (Valencia). Se trata de la primera cita para la Comunitat Valenciana y una de las pocas realizadas hasta la fecha en España (apenas 9 citas homologadas hasta 2007) (Ver más información).
Una espátula de catorce años
El pasado 14 de abril de 2010 pudo ser observado, en la R.N. de La Pipa, un ejemplar de espátula común Platalea leucorodia que permaneció sesteando junto con otro individuo de esta misma especie, durante gran parte de la mañana. Se trata de un ave que mostraba una serie de anillas de lecturas que se corresponden con las de un ejemplar nacido en la localidad holandesa de Bomenland (Vlieland) y anillada en agosto de 1996, hace nada menos que 14 años.
La complicada observación de las polluelas
La mayoría de las escasas observaciones de rálidos que podemos realizar a lo largo de nuestras salidas al campo se limitan a una fugaz huída o a la aparición inesperada de un ave que levanta el vuelo ante nuestros pasos. Rascones y polluelas suelen ser observadas por breves instantes de tiempo que, por fortuna, podrán llegar a ser suficientes como para poder ver detalles con los que poder identificar cada especie. Si se cuenta con el tiempo suficiente, la observación pausada de polluelas y rascones suele dar más de una sorpresa y especialmente durante el paso prenupcial, a lo largo de abril y mayo. Un periodo del año en el que este grupo de aves parece resultar algo más regular de lo que podría esperarse.